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lunes, 18 de octubre de 2010

La perspectiva senil

Hoy día, mientras mi profesor de artes gráficas habla y habla sobre temas que no me importan, me costó decidir el tema que trataría en la nueva entrada, estaba entre dos: el Corona Capital que tuvo lugar el sábado o la película Les enfants de Timpelbach que vi ayer. Como mi mood indignado no está muy despierto, dejaré lo de la película para otra entrada.

Soy anciana. Lo comprobé el sábado.

En mis tiernos 18, cuando empecé a ir a festivales, llegaba tempranísimo para asegurarme un lugar hasta adelante para ver a mis bandas favoritas si era el caso o sino, simplemente para rockear desde temprano
Hoy, a mis 23, llegué como a la 130 al concierto aunque empezaba antes, la primera banda que se me medio antojaba era Minus the bear...ni siquiera los vi, los escuché tirada desde el pasto.

En mis tiernos 18, brincaba con cualquier banda, bailoteaba y gritaba. Como me encantaban las bandas que pasaban en reactor, la verdad me super alocaba en casi todo el festival.
Hoy, a mis 23, mientras estaba sentada con Klaudia en el pasto, sentí que el piso temblaba y sí...ABUELEZ MÁXIMA cuando nos miramos y preguntamos "¿está temblando?". Pues no, babosas, es la juventud, que brinca.

En mis tiernos 18, pasaba más de 12 horas sin probar alimento con tal de no perderme a Brandon Boyd descamisetado, sin tomar agua ni pensar siquiera en ir al baño.
Hoy, a mis 23, me tragué una pizza, unas papas y unos 4 litros de líquido, de otro modo seguramente me habría desmayado. Klaudia se preocupó por mi alimentación, cosa que amigos de la infncia no habrían hecho jamás.

En mis tiernos 18, llegué a terminar con un ojo moreteado y un regaño de mi mamá que no se me olvidará jamás cuando le pedí prestado su collarín luego de haberme metido al slam.
Hoy, a mis 23, cuando Klaudia me preguntó si quería acercarme más en Pixies le preguné: "quieres morir?".

A las 12 ya me dolían los pies, me volví a perder en las millones de salidas del foro sol, la señal de Telcel se fue desde las 4 de la tarde en 70,000 celulares (idiotas) y su intento de Coachella estuvo bastante chafa, sobretodo porque el sonido del escenario principal estaba super bajito y porque la "playa" era tan tentadora como meterse a la fuente de un parque de la Roma.

Pero de todos modos todas estas tonterías y la senectud se olvidaron cuando Interpol se rifó en el escenario, fueron de los pocos que si tenían buen sonido así que al fin y al cabo el Corona Capital valió la pena. Ni hablar de Pixies, tocaron mi canción favorita y ya con eso me hicieron feliz, además hacía mucho que no escuchaba gritos de verdad en un concierto, dado que desde mis 20's me la he pasado en puro concierto freski. A los festivales aquí les falta mucho para ser un Coachelita pero no se les quita el mérito de que traen buenas bandas *-* <3

Ya quedó larguísima la entrada y mi profesor sigue hablando y mi compañera de banca se está durmiendo como viejo de pórtico. Y CON RAZÓN.

2 comentarios:

  1. Klaudia:

    JAJAJAJAJA me encantó el " no, babosas, es la juventud, que brinca". Es verdad a los 20's ya no se disfruta igual, pero no es que seamos menos rockers, creo que ya la forma de apreciar la música sólo es distinta. En lo personal, esta ha sido la vez que más me ha afectado Interpol Y ME ENCANTA!!!

    Te amo fetito bb y aunque veo difícil que volvamos a ir a un festival desde el principio jajaja, sé que otras cosas buenas nos esperan ; )

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  2. Y tú que me ofreciste como 20 veces que te acompañara. Me maldigo cien veces por no haber hecho lo posible por ir contigo, con todo y que hubiera abueleado igual que ustedes JAJAJAJA
    te quiero flaca, esta entrada es de mis favoritas (l)

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